Tres formatos para acercarse a la cocina judeo-china sin apuro. Cada uno tiene su propio ritmo, su lista de compras y su nivel de compromiso. Podés empezar por el que te quede más cerca de tu cocina real: la de todos los días, la del barrio o la de la mesa grande.
Recetario probado
Para cocinar en casa, a tu tiempo.
Recetas de wontons de pollo, pastrón salteado con fideos y sopa de huevo y cebollín, todas escritas pensando en cocinas chicas de departamento. Van con cantidades claras, tiempos reales y notas sobre qué se puede adelantar la noche anterior.
- Fichas con pasos cortos y rendimiento por porción
- Lista de compras para el barrio chino de Belgrano
- Notas de ingredientes: salsa de ostras, jengibre fresco, aceite de sésamo
Ver el recetario
Taller de cocina en grupo
Una tarde, una mesa, varias manos.
Nos juntamos en Buenos Aires a plegar wontons, saltear y probar mientras se cuenta de dónde viene cada receta. El taller está armado para gente que cocina poco y para quien ya tiene la mano: se arma por estaciones y cada uno pasa por todas.
- Ingredientes y mise en place incluidos
- Grupos chicos, con una mesa por receta
- Se sale con las recetas anotadas y lo que sobró
Cómo empezar
Cena de historias
Se cocina, se come, se cuenta.
El formato más suelto: una cena donde cada familia trae un plato y su relato. Aparecen versiones del pastrón que no coinciden, wontons con rellenos que cambian de casa en casa y abuelas que corrigen la receta en voz alta.
- Encuentro presencial, cupos limitados
- Cada participante trae una receta y su historia
- Se comparte la mesa al final, sin apuro
Anotarme a la próxima