Después de cada cena y cada taller en Buenos Aires, quedan comentarios que valen más que cualquier folleto. Acá reunimos algunos, tal como llegaron.
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"Fui al taller de wontons con mi hermana y salimos con dos bandejas congeladas. La receta está pensada para cocinas chicas: no hace falta amasar nada raro ni tener un wok enorme."
Mariana L. — taller de wontons, Villa Crespo
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"Organizamos una cena de equipo en la oficina y salió el pastrón salteado con fideos. Nadie del grupo había cocinado judeo-chino antes y aun así quedó todo servido en hora y media."
Grupo de trabajo — cena de equipo, Microcentro
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"Pedí la lista de compras para el barrio chino de Belgrano y me sirvió para tres recetas de la semana. Aprendí a leer etiquetas de salsa de ostras sin perder media tarde en la góndola."
Diego R. — lista de compras, Belgrano
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"Mandé la receta de mi abuela por correo y la publicaron con una nota sobre de dónde venía. Ver ese plato en la web, con su historia, fue distinto a guardarlo en un cuaderno."
Sofía K. — receta de familia, Once
Si ya cocinaste con nosotros, contanos cómo salió. Las historias que llegan se suman a las próximas mesas compartidas.